JOSÉ CASTILLO TIENE LA LLAVE DE LA HABITACIÓN DEL EDIFICIO QUE COLAPSÓ
Puerto Príncipe.- José Castillo no se inquieta al responder, pero todavía se le nota algo conmovido. Este empresario dominicano, experto en el área de la amplificación y eventos, tiene en la mano la que pudo haber sido la llave que lo conduciría al fin de sus días. Habitación 108, Montana, el hotel que el martes se desplomó entero y sepultó a no se sabe todavía cuánta gente en el peor terremoto registrado en el continente en los últimos doscientos años.
“Salí a las doce. Yo ya venía de regreso y me entretuve en la avenida Dessalinnes (en la parte baja de Puerto Príncipe) a comprar algunas cosas”, dijo a LISTÍN DIARIO.
Como Castillo, el empresario dominicano que providencialmente no pudo llegar al hotel Montana, aunque fue sorprendido en la calle y pudo salvarse colocándose en un lugar seguro. “Vi cómo se desplomaban los edificios a mi alrededor”, dijo. “Me siento protegido”.
Nota: Publicado en el Periódico ListinDiario.com de República Dominicana, el Jueves 14 de Enero del 2010, Javier Valdivia.
Este relato verídico vivido por José Castillo, es un relato conmovedor, en medio de tantas desgracias y lamentos en el País de Haití. Mientras vemos a través de los medios de comunicación, por Internet, Televisivos y Escritos, escenas alarmantes, aun en medio de esa calamidad, podemos escuchar esta Milagrosa Historia.
Notemos lo que el dice: “Salí a las doce. Yo ya venía de regreso y me entretuve en la avenida Dessalinnes (en la parte baja de Puerto Príncipe) a comprar algunas cosas”.
Si analizamos cuidadosamente sus expresiones podemos ver de una manera Contundente las Poderosas Manos del Dios Soberano, el Dios de la Santa Biblia, preservando a este ser humano.
¿Por qué? No lo sabemos; Dios lo sabe.
¿Por qué a el y no a los demás que estaban también hospedados en el Hotel Montana, que se derrumbo completamente, antes de el llegar? Tampoco lo sabemos.
Lo que si sabemos, es que Dios no hace acepción de personas, como El lo confirma en Romanos cap. 3 verso 22 y 23: “Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” Es decir, por cuanto todos aparecemos culpables y rebeldes delante de El, Todos estamos destituidos de poder disfrutar por nuestros propios meritos y obras, de la Gloria de Dios, del Reino de los Cielos. Todos por ser pecadores estamos por nacimiento bajo su Ira, y si no nos Arrepentimos de nuestros pecados, y depositamos toda nuestra Fe y Esperanza de Salvación, Únicamente en la Obra Perfecta que Hizo ya, una vez y para siempre, Jesucristo, Todos, sin excepción, Pereceremos, en el Lago de Fuego y Azufre; donde se estará eternamente y para siempre; por transgredir los mandatos de un Dios Eternamente Santo, Justo y Puro. Como El lo confirma en Salmos 7 verso 11: “Dios es juez justo, y Dios está airado contra el impío todos los días.” Pero en Juan cap. 3 versos 8 y 36 Dios nos dice: “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” Y en Apocalipsis cap. 21 verso 8: “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”
Dios quiso tener misericordia de José castillo, por que El tiene misericordia de aquel que El quiere, como bien El lo confirma el Romanos cap. 9 versos 14 al 16: “14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”
En este Acontecimiento Milagro, dirigido por Dios por medio de su Divina Providencia, El nos Enseña:
En Primer Lugar: Que cuando El, que es el Único Todopoderoso, quiere tener misericordia de alguien, El la tiene, sin importar las situaciones y condiciones externas que le rodeen.
Como el mismo José castillo confiesa “Yo ya venía de regreso y me entretuve en la avenida Dessalinnes (en la parte baja de Puerto Príncipe) a comprar algunas cosas”. Ese me “entretuve”, lo provoco Dios, para utilizarlo como un medio para preservarle la vida a este hombre. Como bien dice en Salmos 135 verso 6: “Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.”
En Segundo Lugar: Dios Hizo que este contemplara de la desgracia que El le libró
Notemos lo que el continua diciendo en su testimonio: “Vi cómo se desplomaban los edificios a mí alrededor”, dijo. “Me siento protegido”.
Mientras a su alrededor se caían los edificios, el si ninguna causa ni razón humana que lo explicara, el permanecía seguro y protegido.
Ahora bien, ¿Quién lo hacia estar seguro cuando todo se desplomaba a su alrededor? ¿Quién lo hizo estar seguro, si en ese lugar no había nada que infundiera seguridad, sino más bien todo lo contrario? Es indiscutible, que la respuesta es Dios; El cual dice en Mateo cap. 10 verso 29 y 30: “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados.” En otras palabras, un simple pajarito solo es cazado, cuando Dios lo decide; no por la destreza y habilidad del cazador, sino por la pura y libre decisión de Dios.
Y si Dios tiene ese control tan detallado con los animales, cuanto mas lo tiene con cada ser humano, al que El creó a su imagen. Y como dice en Salmos cap. 8 versos 4 al 6: “…¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies.” Es decir, que todo el poder que el ser humano tiene sobre cualquier área de la vida, le ha sido dado por Dios. Pero, en la comparación de los pajaritos, Dios quiere señalar, que aun por encima de ese poder delegado al ser humano, El esta controlando y gobernándolo todo, para que las cosas funcione tal y como El ideó que funcionaran.
Y este control es tan absoluto, pero llevado a cabo de una manera tan misterioso e incompresible por el ser humano, que El añade en verso 30 del cap. 10 de Mateo: “Pues aun vuestros cabellos están todos contados.”
En Tercer Lugar: Le dejo un Testimonio material en su bolsillo para que al verlo se acordara que fue Dios y no otro, quien le libro de su Segura Muerte.
Dios quiso dejarle la llave de la habitación donde este se hospedaba, como un testimonio fehaciente, de cómo El le libro de su Segura Muerte. Esa llave, debe ser el medio para que este hombre, abra las puertas al Evangelio del Señor Jesucristo, y busque a alguna persona que se lo explique, y le diga que Dios no quiso que muriera ahora, pero que al igual que todos los seres es un pecador rebelde contra Dios, y que necesita con Urgencia Arrepentirse de sus pecados y poner toda su fe en Jesucristo, para que finalmente no termine Pereciendo en el Lago de Fuego y Azufre, por toda la eternidad.
Este hombre, y todos cuanto leen este escrito, deben clamarle misericordia a Dios, como aquel hombre ciego que le dijo lo siguiente, en Lucas cap. 18 verso 38: “…¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!” ¡Órale ahora mismo, y Dios tendrá misericordia de ti!


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