sábado, 30 de enero de 2010

Gran Celebración del Día de la Altagracia en Roma

ROMA.- La comunidad dominicana residente en Roma, como cada año, se ha reunido este domingo 24 de Enero para celebrar la Fiesta de la Protectora del pueblo dominicano: la Virgen de la Altagracia.

Una concurrida participación de dominicanos, colombianos, italianos, españoles y argentinos se dieron cita para esta solemne Eucaristía que presidió su Excelencia Reverendísima Monseñor Luis F. Ladaria, SJ, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano.

La Eucaristía inició a las 12 del mediodía con la bienvenida del Párroco Monseñor Luigi Veturi. Monseñor Ladaria en una cercana y bonita homilía muy adaptada al pueblo dominicano, nos habló del título de la Altagracia, como la que obtuvo la más alta gracia por haberle dicho sí incondicionalmente al proyecto de Dios.

La misa fue una excelente ocasión para orar por el pueblo de Haití, para que el Señor ayude a nuestro hermano pueblo a levantarse de este doloroso momento histórico que vive y que ha unido a todos los cristianos y al mundo.

Finalmente, todos los presentes se dirigieron a la Capilla donde se encuentra la Imagen de la Virgen de la Altagracia y con una oración de consagración veneraron a la Madre Espiritual de todos los dominicanos, seguido de cantos y aplausos llenos de alegría.

La celebración concluyó con un gran almuerzo ofrecido por la comunidad dominicana a todos los presentes.
Nota: Hasta aquí la publicación de la Prensa, hecha en el Periódico http://noticiassin.com/www/index.php?go=Display&act=display_article&aid=12554&tid=5 , de República Dominicana, el Lunes 25 de Enero del 2010

¿QUÉ DICE DIOS CON RELACIÓN A ESTA NOTICIA?

Que triste es ver como lideres religiosos y personas en general, no han interpretado y entendido a Dios al Enviar este tipo de catástrofe, sino que siguen haciendo lo malo y desagradable delante de Dios, y provocándole a Ira y enojo; y en vez de lograr alejar estas manifestaciones de El, que son un preámbulo de su Gran Día de Juicio, la atraen, como el hierro al imán.

¿Qué hicieron los haitianos? Lo mismo que ahora hacen estos dominicanos, colombianos, italianos, españoles y argentinos, rebelarse contra Dios; hacer lo malo delante de su vista. Dios dice en su Santa Escritura en Deuteronomio cap. 4 versos 15 y 16: “Guardad, pues, mucho sus almas; pues ninguna figura vieron el día que Jehová habló con ustedes de en medio del fuego;  para que no se corrompan y hagan para ustedes escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra.

De una manera Clara y Precisa Dios Manda que el ser humano cuide su alma; es un mandamiento.

Ahora bien, que cuide su alma de qué: De inventarse alguna figura de El; es decir, ninguna foto, pintura o escultura.

Y estos, están adorando un ser creado por Dios, la virgen de la Altagracia o la virgen Maria, en Franca, Abierta y Descarada Violación a un Mandamiento expreso de Dios, de no adorar ningún otro ser que no sea El mismo.  Por eso vuelve y repite en el verso 23 de Deuteronomio cap. 4: “Guárdense, no se olviden del pacto de Jehová su Dios, que él estableció con ustedes, y no se hagan escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido.” Estos en vez de acercar la protección de Dios sobre el Pueblo Dominicano, Haitiano, Colombia, Italiano, Español y Argentino,  lo que han hecho es alejar aun mas la Protección del Único y Verdadero Dios, el Dios de la Santa Escritura, la Santa Biblia.

Y ¿Por qué han alejado más la Protección del Único Ser que puede Cuidar,  Sostener y Fortalecer al ser humano? Porque Dios castiga duramente a todos aquellos que se rebelan contra El; que pecan contra El; que hacen lo malo y desagradable ante sus ojos. Por eso El añade en el verso 24: “Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso.” Es decir, un Dios que consume a todos lo que se rebelan contra El, y no se Arrepienten de dichas rebeliones, y se someten voluntaria y agradablemente a lo que El ha Mandado en su Única Palabra Revelada, la Santa Biblia.

¿De donde sacaron los dominicanos que la virgen de la Altagracia o virgen María puede protegerlos?

En ninguna parte de la Santa Biblia Dios lo dice. Al contrario, revela que solo a El se le debe de Orar, Reverenciar, Cantar, Aplaudir, Obedecer y Servir. Como El lo Manda en Deuteronomio cap. 6 verso 13: “Al Señor tu Dios temerás, y a él solo servirás, y por su nombre jurarás.” Dios es Claro y Específico: Solo al El se le debe temer, solo a El se le debe servir. Y añade en verso 17: “Guarden cuidadosamente los mandamientos del Señor tu Dios, y sus testimonios y sus estatutos que te ha mandado.

Dios demanda y Exige de Todo ser humanos que siga al pie de la letra todo lo que El le ha Mandado. No lo que el ser humano se Invente o deduzca.

Venerar o dar Culto de Adoración y Sumo Respecto a la virgen de la Altagracia o María, es Un Grave Pecado Contra Dios; es hacer Todo lo contrario a lo que El ha mandado; es acarrearse el juicio de Dios sobre si mismo; es provocarlo para que su Ira y su Furor Santo, que demanda castigo para el transgresor, se Inflame, y no solo lo llene de calamidades en esta tierra, sino que lo expulse al Lago de Fuego y Azufre, el Infierno Eterno. Como el lo dice en los versos 14 y 15 del cap. 6 de Deuteronomio: “No andarán en pos de dioses ajenos, de los dioses de los pueblos que están en su contornos; porque el Dios celoso, Jehová tu Dios, en medio de ti está; para que no se inflame el furor de Jehová tu Dios contra ti, y te destruya de sobre la tierra.” Y en Apocalipsis cap. 21 verso 8, dice Dios: “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Dios dice Expresa y Claramente: No Anden detrás de dioses falsos, porque yo les castigare y les destruiré de sobre la tierra; y al final tendrán su en el Lago que arde con Fuego y Azufre, si no se Arrepienten de sus pecados, Abandonan toda esa practica mentirosa y engañosa, y ponen su Única confianza para alcanzar salvación en Jesucristo, el Único Gran mediador, entre Yo y ustedes, los seres humanos. Como bien lo confirmo en 1ra. a Timoteo cap. 2 verso 5: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.

Pero alguien dirá ¿Y no es María o Altagracia la madre de Dios?

Claro que no. Porque Dios es un Ser eterno, es decir, El no ha tenido un comienzo; El siempre ha existido. Como lo El lo confirma en Salmos 90 verso 2: “Antes que naciesen los montes y formases la tierra y el mundo, desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.” Y añade en el verso 4: “Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.” Mientras que al ser humano los años se le notan y les afectan, a Dios no: El es Eterno. Y en Salmos 102 versos 25 al 27, dice: “Desde el principio tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás; Y todos ellos como una vestidura se envejecerán; Como un vestido los mudarás, y serán mudados; Pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.” Dios es Eterno; mientras todas las cosas creadas por El envejecen y perecen, Dios siguen siendo el mismo, sin ninguna alteración ni variación.

María o “Altagracia”, fue madre de Dios Encarnado, la Segunda Persona de la Trinidad, nuestro Bendito Señor Jesucristo; ella fue el medio empleado por Dios el Hijo, para tomar un cuerpo humano, de la manera que El mismo había establecido que sea. Como bien lo dice en Gálatas cap. 4 verso 4: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.
Pero Jesucristo como Dios, siempre ha existido, aunque no con cuerpo humano, como cuando decidió nacer de María, siendo esta Señorita o Virgen. Por eso dice Dios en Juan cap. 1 verso 1 al 3, 10 y14:”En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

¿Por qué es necesario hacer esta aclaración?

Porque errada y equivocadamente, muchos maestros de la Mentira y la Confusión, comienzan a razonar, diciendo: “Pero si María es la madre de Dios, entonces si queremos algo de El, la mejor manera de obtenerlo es ir a su madre; o tu no haría todo lo que tu madre te pidiere”.
Sin embargo, mis amados, este un razonamiento un razonamiento humano, no bíblico; es un razonamiento limitado por la incapacidad espiritual que hay en el ser humano no Regenerado, no Nacido de Nuevo por el Espíritu Santo; como Dios lo revela en 1ra. a Corintios cap. 2 verso 14: “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Ella no es la madre de Dios, porque Dios repite una y otra vez en Su Palabra que El es Eterno.

Por tanto, María, la madre de nuestro Señor Jesucristo, al igual que los Apóstoles, Pedro, Juan y Pablo, fue un instrumento de Dios, para El llevar a cabo el Plan que tenia elaborado de antes de la fundación del mundo. Como El lo confirma en Hechos cap. 4 versos 27 y 28: “Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.” A pesar de la injusticia cometida al condenar a muerte a nuestro Señor Jesucristo sin haber cometido ningún delito; injusticia esta, cometida por Herodes, Poncio Pilato, los gentiles y el pueblo de Israel; a pesar de todo esto, Dios estaba llevando a cabo su Plan de Salvación, por eso nos añade, que todos estos pecadores se unieron “para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
Y en cuanto a los juicios que Dios envía al mundo, El dice en Isaías cap. 1 verso 2 al 7: “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.  El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.  ¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.  ¿Por qué quieren ser castigados aún? ¿Todavía se rebelaran? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.  Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.  Su tierra está destruida, sus ciudades puestas a fuego, su tierra delante de ustedes comida por extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños.


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