Lo Primero que nos Dios Enseña:
Que no Importa la Fama y el Poder, que pueda llegar a tener un ser humano aquí en la tierra, cuando éste muere, nada se lleva:
Como el Grandioso Dios lo confirma en Eclesiastes capítulo 5: “15 Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano. 16 Este también es un gran mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar en vano?”
Lo Segundo que nos Dios Enseña:
Que las Riquezas, la Fama y el Poder no Pueden impedir, ni evitar, que nos llegue el día que Él nos ha señalado para morir:
Como el Grandioso Dios lo confirma en Eclesiastes capítulo 8: “8 No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee.”
Lo Tercero que nos Dios Enseña:
Que no importa lo que se pueda lograr en esta tierra, y lo que se pueda llegar a poseer, si no se posee al Señor JESÚS el Cristo por medio de la fe, como su Dios, Señor y Salvador, la vida de ése no tiene sentido:
Como el Grandioso Dios les recuerda a un grupo de Cristianos o Discípulo, que era su estado, antes de Arrepentirse de sus Pecados, y de poner su fe el JESÚS el Cristo; escuchemos en Efesios capítulo 2: “12 En aquel tiempo estaban sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.13 Pero ahora en Cristo Jesús, ustedes que en otro tiempo estabais lejos, han sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. ”
Y tambien se lo reitera a otro grupo de Discípulo en 1ra. de Pedro capítulo 1: “18 sabiendo que fueron rescatados de su vana manera de vivir, la cual recibieron de sus padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ”
Lo Cuarto que Dios nos Enseña:
Que Él nunca le dará felicidad y paz a un ser humano aquí en la tierra, hasta que éste no Abandone su condición de Impío, sienta vergúenza por sus pecados, se Arrepienta de ellos, y ponga su fe en JESÚS el Cristo:
Como el Grandioso Dios lo confirma en Isaías capítulo 57: “20 Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo. 21 No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos. ”
Y lo reitera en Salmos 11: “5 El SEÑOR prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. 6 Sobre los malos hará llover calamidades; Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos. 7 Porque SEÑOR es justo, y ama la justicia; El ser humano recto mirará su rostro.”
Lo Quinto que Dios nos Enseña:
Que de nada le vale a un ser humano, dedicar toda su vida a buscar sus metas y llenarse de placeres pecaminosos, si al final, terminará condenada por siempre en el Lago de Fuego y Azufre o Infierno Eterno:
Como el Grandioso Dios lo confirma en Lucas capítulo 12: “15 Y les dijo: Mirad, y guárdense de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. 16 También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18 Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19 y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20 Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21 Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”
Y vuelve y lo reitera en Lucas capítulo 16: “19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, 21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos. ”
Lo Sexto que Dios nos Enseña: Que si Dios nos ha dado un Talento, un Oficio o una profesión especial, Debemos usarla para Glorificar su Grandioso NOMBRE, y no para pecar contra Él, y promover el pecado, como lamentablemente, hizo esta mujer, y hacen muchas personas en sus respectivas actividades u oficios, a los cuales Dios les envía la muerte de una manera rápida y ejemplificadora:
Como el Grandioso Dios lo confirma en Colosenses capítulo 3: “17 Y todo lo que hagan, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor JESÚS, dando gracias a Dios Padre por medio de Él.”
Por eso el Grandioso Dios le hizo lo siguiente a un rey llamado Herodes; escuchemos, capítulo 12 del libro de los Hechos: “20 Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón; pero ellos vinieron de acuerdo ante él, y sobornado Blasto, que era camarero mayor del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey. 21 Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó. 22 Y el pueblo aclamaba gritando: !!Voz de Dios, y no de hombre! 23 Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos.”
Pero tambien se lo hizo a un emperador llamado Nabucodonosor; escuchemos en Daniel capítulo 4: “29 Al cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia, 30 habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? 31 Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; 32 y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere. 33 En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves. 34 Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades. 35 Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? 36 En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida. 37 Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia. ”
¿Y TÚ QUE HARÁS? ¿TE ARREPENTIRÁS AHORA MISMO DE TODOS TUS PECADOS? ¿Sentirás vergúenza por tu conducta Rebelde, Transgresora y Pecadora, delante de Sus ojos santos y puros? ¿Pondrás tu fe en el Único que puede librarte de la Ira, del Juicio y del Castigo de Dios, JESÚS el Cristo?
Escucha como te lo dice el Grandioso Dios de la Santísima Biblia en Isaías capítulo 66: “ 1 El SEÑOR dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habran de edificar, y dónde el lugar de mi reposo? 2 Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice el SEÑOR; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra.”
¡Tiembla ahora a sus Palabras, y humíllate delante del Grandioso Dios, para que el te mire con ojos de misericordia y tenga piedad de ti! ¡Amén!

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