Nuestro Presidente
Danilo Medina debe leer la Santísima Biblia, donde de manera Clara, Precisa y
Reiterada, Dios PROHÍBE que se Adore a otro ser que no sea a Él mismo.
Escuchemos como Dios el Gran SEÑOR
y PRESIDENTE de Presidentes lo dice en Deuteronomio capítulo 4:
“15. Guardad, pues, mucho sus almas; pues ninguna figura vieron el día
que el SEÑOR habló con ustedes de en medio del fuego;
16.
para que no se corrompan y hagan para ustedes escultura, imagen de figura
alguna, efigie de varón o hembra,
23.
Guárdense, no se olviden del pacto del SEÑOR su Dios, que Él estableció con
ustedes, y no se hagan escultura o imagen de ninguna cosa que el SEÑOR tu Dios
te ha PROHIBIDO.
24. Porque el SEÑOR tu Dios es fuego
consumidor, Dios celoso.”
Y
vuelve y lo Reitera en el capítulo 5:
“8. No harás para ti escultura, ni
imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni
en las aguas debajo de la tierra.
9. No te inclinarás a ellas ni las
servirás; porque yo soy el SEÑOR tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad
de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que
me aborrecen,
10. y que hago misericordia a millares,
a los que me aman y guardan mis mandamientos.”
Dios
el Gran SEÑOR le dice al ser humano que sólo hacia a Él se dirija Toda
Adoración, toda Reverencia, todo Temor y todo Servicio; como Él mismo lo
Confirma en Deuteronomio capítulo 6:
“13. Al SEÑOR tu Dios temerás, y a Él solo
servirás, y por su Nombre jurarás.”
Cuando
un ser humano Teme, Sirve, Jura, Adora, Reverencia, y le Pide, a cualquier ser
o cosa, fuera del Grandioso Dios, se está Rebelando contra Él, y está
cometiendo un Terrible y Grave Pecado, que le traerá penosas y lamentables
consecuencias tanto en esta tierra, como cuando éste la abandone; como Dios el
Gran SEÑOR lo Confirma en Éxodo capítulo 15:
“26. y dijo: Si oyes atentamente la voz del
SEÑOR tu Dios, y haces lo recto delante de sus ojos, dando oído a sus
mandamientos, y guardando todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que
envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy el SEÑOR tu sanador.”
Dios
promete no Enviar Enfermedades Mortales a aquellos países, a aquellas ciudades
y a aquellas familias que Obedezcan sus Mandamientos y Estatutos.
¡Oh,
Pueblo Dominicano, Abandona ese Comportamiento Rebelde que tienes contra el
Dios Todopoderoso, no queriendo someterte a sus Ordenes y Mandamientos!
¡Oh,
Pueblo Dominicano, Quita de tus Leyes Todo día que estimule y mueva a tus
ciudadanos a la Idolatría y a Rebelarse contra Dios, como son el día de la
“virgen” de la Altagracia, el día de la “virgen” de las Mercedes, entre otros!
¡Oh,
Pueblo Dominicano, tu deseas y ansías el Favor y la Misericordia del Grandioso,
pues Humíllate ante Él y su Santísima Biblia, y Él te Ayudará y te Exaltará por
encima de cualquier otra Nación!
¡Oye,
oye la Voz del Grandioso Dios, querido Pueblo Dominicano! Escucha lo que Él ha Prometido en Isaías
capítulo 57:
“15. Porque así dijo el ALTO Y SUBLIME, el
que habita la eternidad, y cuyo Nombre es el SANTO: Yo habito en la altura y la
santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el
espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”
Y
vuelve y lo reitera en Isaías capítulo 61:
“1. El SEÑOR dijo así: El cielo es mi trono,
y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habrán de edificar,
y dónde el lugar de mi reposo?
2. Mi mano hizo todas estas cosas, y así
todas estas cosas fueron, dice el SEÑOR; pero miraré a aquel que es pobre y
humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra. ”
¡Oh,
Querido Pueblo Dominicano, y Naciones Todas, Vuélvete a tu Dios, a tu Juez y a
tu Creador! ¡Convoca Varios Días de Ayuno y Oración, para Pedir Perdón al
Grandioso Dios, por tus Graves Pecados o Violaciones a Sus Mandatos y Ordenes!
¡Oye
lo que hizo la Ciudad de Nínive cuando Dios le iba a destruir por sus Pecados y
Rebeliones contra Él, y Él se compadeció de ellos, porque se humillaron ante Él;
lo mismo hará contigo si te Humillas ante Él! Escuchemos en Jonás capítulo 2:
“1. Vino palabra del SEÑOR por segunda vez a
Jonás, diciendo:
2. Levántate y ve a Nínive, aquella gran
ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré.
3. Y se levantó Jonás, y fue a Nínive
conforme a la palabra del SEÑOR. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres
días de camino.
4. Y comenzó Jonás a entrar por la
ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive
será destruida.
5. Y los varones de Nínive creyeron a
Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de ropa gruesa y pesada desde el
mayor hasta el menor de ellos.
6. Y llegó la noticia hasta el rey de
Nínive, el cual se levantó de su silla, se despojó de su ropa, se cubrió de
ropa gruesa y pesada, y se sentó sobre ceniza.
7. E hizo pregonar y anunciar en Nínive,
por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Seres humanos y animales,
bueyes y ovejas, no coman cosa alguna; no se les dé pastos, ni beban agua.
8. Cúbranse de ropa gruesa y pesada,
Seres humanos y animales, y clamen a Dios fuertemente: Cada uno conviértase de
su mal camino, de su robo con violencia, que hay en sus manos.
9. ¿Quién sabe si Dios cambiará de
parecer y se arrepentirá, y se volverá del ardor de su ira, y no pereceremos?
10. Y vio Dios lo que hicieron, que se
convirtieron de su mal camino, y se arrepintió del mal que había dicho que les
haría, y no lo hizo.”
Si
usted, oh Presidente Danilo Medina, hace lo que este gobernador hizo y Decreta
Ayuno y Oración, para que usted y todo el pueblo le pida a Dios Perdón por sus
Graves Pecados, Él nos Ayudará como País; y a usted, le Confirmará en su trono,
y hará que haga un excelente gobierno; y la gente le querrá por otro Período más.
Escuchemos
como Dios el Gran SEÑOR lo Confirma en Deuteronomio capítulo 28:
“1. Acontecerá que si oyes atentamente la
voz del SEÑOR tu Dios, para guardar y poner en práctica todos sus mandamientos
que yo te prescribo hoy, también SEÑOR tu Dios te exaltará sobre todas las
naciones de la tierra.
2. Y vendrán sobre ti todas estas
bendiciones, y te alcanzarán, si oyes la voz del SEÑOR tu Dios.
3. Bendito serás tú en la ciudad, y
bendito tú en el campo.
4. Bendito el fruto de tu vientre, el
fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños
de tus ovejas.
6. Bendito serás en tu entrar, y bendito
en tu salir.
7. El SEÑOR derrotará a tus enemigos que
se levanten contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos
huirán de delante de ti.
8. El SEÑOR te enviará su bendición
sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pongas tu mano; y te bendecirá
en la tierra que el SEÑOR tu Dios te da.
10. Y verán todos los pueblos de la
tierra que el Nombre del SEÑOR es invocado sobre ti, y te temerán.
12. Te abrirá el SEÑOR su buen tesoro, el cielo, para enviar la
lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y
prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.
13. Te pondrá el SEÑOR por cabeza, y no
por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedeces los
mandamientos del SEÑOR tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y
cumplas,
14. y si no te apartas de todas las
palabras que yo te mando hoy, ni a ni a mano derecha ni a mano izquierda, para
ir tras dioses ajenos y servirles.”
Pero,
si usted, oh Presidente Danilo Medina, no Oye a la Voz del Grandioso Dios, y
Persiste en Rebelarse contra Él, El le Humillará, le llenará de insensatez y
mala decisiones, que hundirán el país, su gobierno, y sus futuras aspiraciones
a otro Período.
Escuchemos
como Dios lo Confirma en Deuteronomio capítulo 28:
“15. Y acontecerá, si no oyes la voz del
SEÑOR tu Dios, para guardar y para obedecer todos sus mandamientos y sus
estatutos que yo te mando hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y
te alcanzarán.
16. Maldito serás tú en la ciudad, y
maldito en el campo.
18. Maldito el fruto de tu vientre, el
fruto de tu tierra, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas.
19. Maldito serás en tu entrar, y
maldito en tu salir.
20. Y el SEÑOR enviará contra ti la
maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pongas tu mano e hagas, hasta que
seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las
cuales me habrás dejado.
21. El SEÑOR traerá sobre ti mortandad, hasta que te
consuma de la tierra ...
22. El SEÑOR te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación
y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con añublo; y te perseguirán
hasta que perezcas.
23. Y tus cielos, que están sobre tu
cabeza serán de metal, y la tierra que está debajo de ti, de hierro.
24. Dará el SEÑOR por lluvia a tu tierra
polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.
25. El SEÑOR te entregará derrotado delante de tus
enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás
delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra.
27. El SEÑOR te herirá con la úlcera de Egipto, con
tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado.
28. El SEÑOR te herirá con locura,
ceguera y turbación de espíritu;
29. y palparás a mediodía como palpa el
ciego en la oscuridad, y no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino
oprimido y robado todos los días, y no habrá quien te salve.
33. El fruto de tu tierra y de todo tu
trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino oprimido y quebrantado
todos los días.
34. Y enloquecerás a causa de lo que
verás con tus ojos.
37. Y serás motivo de horror, y servirás
de refrán y de burla a todos los pueblos a los cuales te llevará el SEÑOR.
43. El extranjero que estará en medio de
ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo.
44. Él te prestará a ti, y tú no le
prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola.
45. Y vendrán sobre ti todas estas
maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto
no habrás oído a la voz del SEÑOR tu Dios, guardando sus mandamientos y sus
estatutos, que él te mandó;
47. Por cuanto no serviste al SEÑOR tu
Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas,
48. servirás, por tanto, a tus enemigos
que enviará el SEÑOR contra ti, con hambre, con sed, con desnudez, y con falta
de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta
destruirte.
58. Si no guardas de poner en práctica
todas las palabras de aquella Ley, que están escritas en este libro, temiendo
este Nombre glorioso y temible: El SEÑOR (YHWH) TU DIOS,
59. El SEÑOR (YHWH) aumentará maravillosamente tus plagas, y
plagas a tu descendencia, plagas grandes y permanentes; y enfermedades malas y
permanentes;
61. Asimismo toda enfermedad y toda
plaga que no está escrita en el libro de esta Ley, JEHOVÁ(YHWH) la enviará
sobre ti, hasta que tú seas destruido.
63. Así como el SEÑOR se gozaba en hacerles
bien y en multiplicarlos, así se gozará el SEÑOR en arruinarlos y en destruirlos…”
¡El
Grandioso Dios, Aplique ésta, Su Palabra, en nuestros Corazones, para que le
Obedezcamos, y nos Humillemos ante su Gran Majestad! ¡Amén!


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